domingo, 18 de enero de 2009

FIESTA DE LA DEDICACIÓN DE LA BASÍLICA DE LETRÁN - Noviembre 2008

Queridos fieles, hoy celebramos la Fiesta de la Dedicación de la Basílica de Letrán. Basílica significa: "Casa del Rey".
En la Iglesia Católica se le da el nombre de Basílica a ciertos templos más famosos que los demás. Solamente se puede llamar Basílica a aquellos templos a los cuales el Sumo Pontífice les concede ese honor especial.
La primera Basílica que hubo en la religión Católica fue la de Letrán, cuya consagración celebramos en este día.
Era un palacio que pertenecía a una familia que llevaba ese nombre, Letrán.
El emperador Constantino, que fue el primer gobernante romano que concedió a los cristianos el permiso para construir templos, le regaló al Sumo Pontífice el Palacio Basílica de Letrán, que el Papa San Silvestre convirtió en templo y consagró el 9 de noviembre del año 324. Esta basílica era la Catedral del Papa y la más antigua de todas las basílicas de la Iglesia Católica. En su “frontis” tiene esta leyenda: "Madre y Cabeza de toda las iglesias de la ciudad y del mundo".
Se le llama Basílica del Divino Salvador, porque cuando fue nuevamente consagrada, en el año 787, una imagen del Divino Salvador, al ser golpeada por un judío, derramó sangre. En recuerdo de ese hecho se le puso ese nuevo nombre.
Se llama también Basílica de San Juan (de Letrán) porque tienen dos capillas dedicadas la una a San Juan Bautista y la otra a San Juan Evangelista, y era atendida por los sacerdotes de la parroquia de San Juan.
Durante mil años, desde el año 324 hasta el 1400 (época en que los Papas se fueron a vivir a Avignon, en Francia), la casa contigua a la Basílica y que se llamó "Palacio de Letrán", fue la residencia de los Pontífices, y allí se celebraron cinco Concilios.
Cuando los Papas volvieron de Avignon, se trasladaron a vivir al Vaticano. Ahora en el Palacio de Letrán vive el Vicario de Roma, o sea el Cardenal al cual el Sumo Pontífice encarga de gobernar la Iglesia de esa ciudad.
La Basílica de Letrán ha sido sumamente venerada durante muchos siglos. Y aunque ha sido destruida por varios incendios, ha sido reconstruida de nuevo, y la construcción actual es muy hermosa.

Esta Fiesta de la Dedicación de la Basílica de Letrán, nos hace reflexionar en el gran honor que tenemos, nosotros los hombres, de que el mismo Dios se digne habitar entre nosotros, en nuestras iglesias.
En el Antiguo Testamento se lee que Jacob, cuando iba camino hacia una ciudad llamada Harán, se le hizo de noche, y tomando una de las piedras de ese lugar, se la puso como almohada y pasó allí la noche. Y tuvo un sueño:
Soñó con una escalera misteriosa, cuya cima alcanzaba los cielos y cuyo pié estaba en la tierra; y vio a los ángeles que bajaban y subían para llevar a Dios las tiernas súplicas de los hombres, y para traer a los hombres los beneficios del Señor.
Cuando Jacob despertó, exclamó maravillado: “Verdaderamente el Señor habita en este lugar; ¡cuán venerable es este lugar! Verdaderamente, esta es la casa de Dios y puerta del cielo” (Gén.28,17)
Queridos fieles, ¡qué hermosos sentimientos de respeto y amor de Jacob, hacia la majestad de ese lugar en que el Señor se le había aparecido!
Y esos mismos sentimientos deberíamos tener nosotros cada vez que entramos a nuestros templos, donde reside el mismo Dios.
Sin duda que Dios llena toda la tierra y el cielo con su inmensidad;
sin duda debemos amar y temer su santa presencia en todas partes; Pero, ¿quién no sabe también, que Dios siempre ha escogido lugares que se ha complacido en habitar con preferencia a otros, y en los cuales ha hecho sentir la acción de su divina presencia?

En la sagrada Escritura se lee que a Dios le agradaba aparecérseles a nuestros primeros padres en el paraíso terrenal; ese lugar era un lugar santo, en el cual Dios se deleitaba en conversar con sus hijos.

También Dios se apareció a los santos patriarcas. Moisés, en el monte Horeb, apenas vio una zarza que ardía sin consumirse, penetrado de religioso pavor, iba a acercarse a contemplar mejor la maravilla, cuando oyó una voz celestial que le ordenó: “¡Moisés, Moisés!,…, no te acerques acá, quítate el calzado de tus pies, porque el lugar en que estás es tierra santa! (Ex.3,4-5) Y Moisés obedeció y se acercó, temblando, a ese lugar santo, en el cual Dios le habló.
Más tarde, Dios quiso que se le construyese un tabernáculo, para así poder habitar entre los hijos de Israel. Dios mismo diseñó su tabernáculo, y eligió los objetos materiales que debían servir para su culto; quiso que estos objetos se distinguiesen de los objetos comunes; y exigió que una vez consagrados para su uso, deberían ser venerados por todos.Dios mismo estableció las ceremonias y oraciones con que se debía consagrar, santificar y bendecir todo cuanto debía contribuir al honor de su culto y a la gloria de su nombre.

Mucho después, cuando los israelitas ya estuvieron en posesión de la tierra prometida, y por lo tanto ya habían cesado de habitar en tiendas y se habían construido moradas más sólidas, Dios también quiso tener la suya.
David recibió la misión de juntar a toda costa, los más ricos materiales que habían de servir para el templo de Dios: oro, plata y vasos preciosos.
Y Salomón estuvo encargado de presidir la construcción del templo; y cuando después de siete años de grandes trabajos y esfuerzos lo hubieron acabado y constituido en una de las maravillas del mundo, hizo su dedicación a Dios con numerosos sacrificios; y el Señor mostró que este templo le complacía, haciendo sentir en ella la acción de su presencia con admirables prodigios.

Pero después, Dios, cansado de las largas iniquidades del pueblo judío, abandonó este templo para elegirse otro pueblo y otros templos: El pueblo privilegiado que ha remplazado al pueblo judío es la Santa Iglesia Católica;
Y nuestros templos, en los que habita Dios mismo, han sustituido al templo de Jerusalén, el cual, el Señor apenas habitó en figura, pues allí, Él solo estaba representado por el Arca de la Alianza, la cual contenía las tablas de la Ley, el maná y la vara de Aarón; en cambio, en nuestros templos, Dios mismo está presente en la santísima Eucaristía, con su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad.

Queridos fieles, todo esto que llevamos dicho basta para conocer cuán dignos de veneración y de profundo respeto son nuestros templos, muchísimo más que todos los lugares santos del pasado; Y también, todo lo que llevamos dicho basta para conocer cuán dignos de castigo son todos aquellos que profanan, o irrespetan nuestros templos santos.

Terribles fueron los castigos de Dios para aquellos que irrespetaron o profanaron su templo santo y sus objetos santos.
Como dijo un autor, una vez que Dios se ha escogido un lugar santo, o se han consagrado objetos santos para su servicio: “¡desgraciado de aquél que se olvide del respeto que se les debe, del que ponga en ellos una mirada indiscreta ó una mano temeraria! El más riguroso castigo seguirá inmediatamente a su ofensa”. De esto tenemos tristísimos ejemplos: los culpables hijos del sumo sacerdote Helí, los impíos Coré, Datan y Abiron, el temerario Oza, el sacrílego Baltazar, el impío Heliodoro, y otros muchos.

El impío Heliodoro profanó el templo de Jerusalén, y Dios, irritado, mandó un ángel montado a caballo, de fulminante aspecto, el cual atacó con fuerza al profanador y lo pateó con los patas delanteras del caballo; y después mandó otros dos ángeles que comenzaron a azotarlo fuertemente, descargando sobre él continuos golpes.
Los impíos Coré, Datan y Abiron se arrogaron funciones sacerdotes, querían ofrecer también el incienso a Dios; y Dios se irritó, y al punto se abrió la tierra y se los tragó vivos en el infierno; también a otros 250 hombres que hicieron lo mismo, les cayó fuego del cielo y los devoró;
Los culpables hijos del sumo sacerdote Helí, profanaron las ceremonias litúrgicas, y Dios los atravesó con la espada por medio de los filisteos.
El temerario Oza, irrespetó las cosas santas: se atrevió a tocar el Arca de la Alianza, y al punto cayó fuego del cielo y lo fulminó; El sacrílego Baltazar profanó los vasos sagrados del templo, y los usó en una cena, en su palacio, y en ellos bebieron sus concubinas; y Dios se irritó, y en esa misma noche asesinaron a Baltazar y le quitaron su reino.
Vean, queridos fieles, el gran celo que Dios tiene por su templo santo, por sus ritos y objetos santos. Y si Dios castigó terriblemente a esos profanadores, sacrílegos e irrespetuosos, ¿Qué no podría hacer ahora, al observar tantas profanaciones y tantas faltas de respeto en sus templos, en los que mora realmente? si ahora Dios no castiga como antes, ¡ay de esas personas sacrílegas e irrespetuosas!, pues Dios se estará reservando el castigo para el infierno o para el terrible purgatorio.
¡Y de qué manera Dios nos pedirá cuentas del respeto debido a su santo templo, a sus ceremonias y objetos santos!

¡Cuántos llegan tarde a Misa! (a la entrevista de trabajo jamás llegan tarde, si no, los echan fuera; Pero en la audiencia con Dios, a Él lo dejan esperando).

¡Cuántos, al llegar, entran a la iglesia sin apagar el celular! y si olvidaron apagar el celular, y llega a sonar dentro, hay quien en vez de apagarlo inmediatamente, ¡recorre toda la iglesia, con el celular sonando, para salir y contestar afuera!

(¡Que triste!, Es para ellos más importante, la llamada por teléfono de una criatura, Que la actual conversación con Dios personalmente presente en la iglesia).
¡Y cuántas mujeres entran a la iglesia sin velo! ¿Qué dijo San Pablo? Las que no quieran usar velo, ¡que se rapen! Pero no, ni rapadas ni con velo;
“¡Señor, no han amado el decoro de tu casa!”, ni tus preceptos.

¡Cuántas entran inmodestamente vestidas a la iglesia! Faldas cortas, pantalones ajustados y … mejor no continúo. En las mezquitas musulmanas, templos del demonio, esto jamás se haría, ni se permite;
¿y por qué sí en los templos del Dios Altísimo?

¡hay algunos, pocos, pero los hay, que al entrar a la iglesia, llegan al banco, y en vez de arrodillarse, se sientan cómodamente! Cuando uno llega al banco, hay que arrodillarse primero aunque sea unos instantes,
Para adorar a Cristo presente, y después sí se puede uno sentar.
¡Cuántos hay que, al sentarse en el banco de la iglesia, se sientan como desparramados en él; y de vez en cuando, hacen unos bostezos que hasta de verlos nos da vergüenza!

¡cuántos hablan dentro de la iglesia! ¡Una niñita de 7 años, fue precipitada en el purgatorio, por hablar durante la Misa!
El padre Pío, gran santo, dicen que al morir fue lanzado al Purgatorio, por sus negligencias en impedir que la gente hablara en la iglesia.

Una vez, la mirada de Nuestro Señor, normalmente llena de dulzura,
se transformó en una mirada llena de ira y de santa indignación; Con unas cuerdas hizo un azote y comenzó a lanzar a los vendedores que estaban colocados en el atrio del templo; Con furia lanzaba latigazos, tumbaba las mesas y derramaba lo colocado en ellas y decía: “¡esta escrito, mi casa será llamada casa de oración, pero vosotros la habéis convertido en cueva de ladrones!

¿qué diría ahora, Nuestro Señor, al ver en sus actuales templos, semejantes cosas como las que hemos mencionado? ¡Y las ve no en el atrio del templo (en las afueras), sino dentro del mismo! Si Nuestro Señor, de vez en cuando, saliera del Sagrario con un látigo, y lanzara a todos los irrespetuosos, inmodestos, charlatanes, negligentes y perezosos,
¿Cuántos podrían quedar dentro de la iglesia, libres de estos tipos de pecados? Esperemos que la iglesia no se quedara casi vacía.

CONCLUSION
Queridos fieles, Nuestro Señor, con mucho amor, nos ha elegido
como su nuevo pueblo elegido; y por eso ha bajado del cielo, para estar a nuestro lado, para quedarse a vivir con nosotros; Y tanto nos ama que Él mismo ha dicho: "Mis delicias es habitar entre los hijos de los hombres”.

Queridos fieles, tengamos gran amor y agradecimiento a Nuestro Señor, por este amor de predilección con que nos ama; Y tengamos gran veneración por sus templos, en los cuales Él se ha quedado a vivir, y esto por amor a nosotros, para en ellos escuchar nuestras oraciones, recibir nuestras lágrimas, recoger nuestros suspiros; y entonces llenarnos de gracias y de alientos que nos permitan continuar el viaje, de esta casa suya en la tierra, hasta la otra eterna del cielo.

viernes, 26 de diciembre de 2008

RAZONES QUE NOS OBLIGAN A RECHAZAR LA NUEVA MISA - 3ª

Sin fe es imposible agradar a Dios (San Pablo, Epístola a los Hebreos, 11, 6). Pero aún cuando nosotros mismos, o un ángel del cielo, os predique un Evangelio diferente del que nosotros os hemos anunciado, sea anatema. (San Pablo, Gálatas 1, 8)
Razones por las que, en conciencia, no puedo asistir a la "NUEVA MISA" o Misa de Pablo VI, o la Misa Moderna, sea en Latín o en Español, de cara al pueblo o de cara al Sagrario. Y, por lo tanto, por las mismas razones, continúo con la Misa tradicional, o Misa de San Pío V, o Misa tridentina, o Misa de siempre.

- Porque la Iglesia canonizó varios mártires ingleses que dieron su vida por no adherir a una misa muy semejante a la Misa Nueva, que era la misa anglicana.
- Porque muchos ex protestantes convertidos al Catolicismo quedaron escandalizados al ver en la Misa Nueva la misma "Misa" a que ellos asistieron cuando estaban en el error. Uno de ellos (Julien Green) llegó a preguntarse: "¿Para qué nos convertimos?"
- Porque las estadísticas nos demuestran una gran disminución de las conversiones al Catolicismo después de la implantación de la Nueva Misa e inclusive un gran crecimiento de las sectas protestantes en los países católicos. Así por ejemplo, en los EE.UU., las conversiones que sumaban 100.000 aproximadamente por año, descendieron a menos de 10.000.
- Porque la Misa Nueva está siendo instrumento y ocasión de los mayores desvaríos y profanaciones de la Santísima Eucaristía y del lugar Santo; lo cual ocurre con mucha frecuencia. Ahora bien, eso no acontecía, según el testimonio del Card. Renard, Arzobispo de Lyon, en Francia: "Acontece que son celebradas misas sin el suficiente respeto, por ejemplo, sin ningún vestido litúrgico, sin Creo ni Pater, con un canon inventado, o en plena refección profana, sin oraciones". "Sucede a veces, que hay concelebraciones con seglares o con sacerdotes casados..., que no se purifique más el cáliz al final de la Misa, o que se dejen rodar sobre una mesa o un altar partículas de pan consagrado" (Vison, Messes de L´Antechrist, pág. 4).
- Porque la Nueva Misa es, en sí, modernista; a pesar de las apariencias inocula una nueva Fe que no es la Fe Católica. Sigue perfectamente la táctica modernista de jugar con ambigüedades y términos imprecisos para infundir errores. (Táctica denunciada y condenada especialmente por San Pío X.)
- Porque no constituye factor de unidad en la liturgia, como la Misa Tradicional lo hacía; de hecho, cada sacerdote celebra la misa como quiere, bajo el pretexto de creatividad. Así el nuevo "Ordo" de la Misa merecía llamarse nuevo “desorden”, porque lo ha producido constantemente. Además el nuevo Ordo de la Misa, tal como fue presentado oficialmente, no es seguido prácticamente en ningún lugar, lo que agrava sus defectos.
- Porque muchos teólogos, canonistas y sacerdotes respetables no aceptaron la Misa nueva y afirmaron que en conciencia no la pueden celebrar.
- Porque la Nueva Misa ha eliminado muchas cosas, tales como: las genuflexiones (quedan sólo tres), la purificación de los dedos del sacerdote en el cáliz, la preservación de los mismos dedos de todo contacto profano después de la Consagración, la piedra consagrada (ara) y las reliquias, los tres manteles de lino (hoy se usa uno sólo), etc. lo cual confirma el implícito repudio de la fe en el dogma de la Presencia Real. ("Breve examen crítico del Nuevo Ordo" de los Cardenales Ottaviani y Bacci).
- Porque es una misa artificialmente fabricada y no una Misa enriquecida y perfeccionada por una tradición multisecular como la Misa de siempre que fue codificada, y no inventada, por un papa que fue un santo, San Pío V.
- Porque las traducciones de la Nueva Misa en la versión vernácula vinieron a aumentar y agravar los errores presentes ya en su texto en latín, y así acentuaron más su carácter modernista.
- Porque, debido a todos esos errores y ambigüedades del rito, corre fácilmente el riesgo de ser celebrada inválidamente, quedando así la Iglesia privada del verdadero sacrificio, y nosotros expuestos a la ira de Dios. Los Cardenales Ottaviani y Bacci afirman en el examen crítico: "Los sacerdotes que en un futuro próximo no hubieran recibido la formación tradicional, y que se fiaran en el Nuevo Ordo de la Misa y en su 'Institutio generalis' para hacer lo que hace la Iglesia, ¿consagrarán válidamente? Es legítimo dudarlo."
- Porque "la Misa es lo que existe de más bello y mejor en la Iglesia... Así, el demonio procuró siempre, por medio de herejes, privar al mundo de la Misa, haciéndolos precursores del anticristo, el cual, antes de todo, procurará abolir y realmente abolirá el Santo Sacrificio del Altar, en castigo por los pecados de los hombres según la profecía del profeta Daniel, 8, 12:´'Y que le fue dado poder contra el Sacrificio perpetuo, por causa de los pecados (del pueblo)". (Palabras de San Alfonso María de Ligorio).

miércoles, 24 de diciembre de 2008

LAS TEMPESTADES

Domingo IV después de Epifanía - Noviembre 2008

Queridos fieles, el Evangelio nos cuenta que Nuestro Señor subió a una pequeña barca acompañado de sus discípulos.
Estaban navegando por el mar de Tiberíades, el cual estaba tranquilo, tanto así que Jesús se quedó dormido; pero de repente se levantó una terrible tempestad: El cielo se oscureció, el mar se comenzó a agitar, las olas se hicieron cada vez más grandes y comenzaron a inundar la pequeña barca.
Y Jesús seguía dormido profundamente, estaba cansado después de un día de intenso apostolado.
Los apóstoles estaban aterrorizados, hacían hasta lo imposible para evitar que la barca se hundiera y remaban para llegar a la orilla; La pequeña barca ya estaba casi cubierta por las olas y ante el peligro inminente de hundirse, despertaron a Nuestro Señor y le dijeron: “¡Señor, sálvanos que perecemos!” Jesús les contestó: “¡Hombres de poca fe! ¿por qué teméis?
Y Jesús, sin turbarse, se levantó e imperó a los vientos y al mar, y al punto sobrevino una gran bonanza: el mar quedó tranquilo y el viento dejó de soplar.

La vida es como un mar que debemos atravesar. Nuestra alma es la pequeña y frágil barca; La orilla, la ribera a donde debemos llegar es el cielo.
Pero, más frecuentemente que en el mar, a nuestro alrededor, se levantan las tempestades de las tribulaciones, de las tentaciones, de las pruebas y humillaciones; Y a veces son tan fuertes estas tempestades, que en momentos parecen hundirnos y llevarnos a la angustia y a la desesperación; Y nosotros, hombres de poca fe, perdemos la confianza en Dios, y quizás llegamos a enojarnos y a quejarnos contra Él.
Y Quizás llegamos a pensar: “¡qué difícil es salvarse! ¡es prácticamente imposible ser santos!”
Pero, queridos fieles, dios nos ha dado un gran medio para poder soportar toda clase de tribulaciones, tentaciones, pruebas y humillaciones, y de poder aspirar a la santidad: es el ejemplo de los santos (ayer hemos festejado la Fiesta de todos los santos).

La vida de los santos ha estado llena de miserias: ellos eran de carne y huesos como nosotros; sufrieron nuestras mismas tentaciones
( y aún peores); muchos de ellos fueron grandes pecadores, llegaron a tener grandes vicios; pero supieron acudir a Nuestro Señor, supieron despertarlo con sus oraciones, con sus lágrimas, con sus gemidos;
y por eso, Jesús se levantó e imperó a los vientos y a las tempestades que los amenazaban, Y así, poco a poco, se vieron libres de sus miserias y llegaron a ser grandes santos.

Queridos fieles, repasemos un poco algunos aspectos de los santos, consideremos que muchos de ellos tuvieron grandes miserias, pero supieron superarlas.
Veamos lo que eran antes, y lo que llegaron a ser después.

TEMPESTAD DE LA IMPUREZA:
MARÍA MAGDALENA.- Fue una gran pecadora pública, su vida respiraba solo impurezas, se dice que ella tenía dentro siete demonios.
Pero supo acudir a Nuestro Señor, echarse a sus pies, llorar sus pecados y pedir misericordia.
Se alejó del mundo y se fue a vivir a una cueva por 30 años, y allí hizo penitencia durante todo el resto de su vida.
Llegará a ser una gran santa, gran amante de Nuestro Señor, y patrona de todos los penitentes.
Y ahora existen múltiples templos en todo el mundo dedicados a esta gran santa.

AGUSTÍN.- Fue también un gran pecador, su juventud estaba llena de impurezas; hasta llegó a tener un hijo con alguna mujer; y le costó mucho trabajo dejar este vicio, pasaron muchos años antes de poder vencerlo:
"Deseaba y ansiaba la liberación; sin embargo, seguía atado al suelo, no por cadenas exteriores, sino por los hierros de mi propia voluntad. El Enemigo se había posesionado de mi voluntad …
de la perversión de la voluntad había nacido la lujuria y de la lujuria la costumbre y, la costumbre a la que yo no había resistido, había creado en mí una especie de necesidad cuyos eslabones, unidos unos a otros, me mantenían en cruel esclavitud”.
Y le decía a Dios que pronto iba a salir de su vicio: “Lo haré pronto, poco a poco; dame más tiempo. Pero ese 'pronto' no llegaba nunca, las dilaciones se prolongaban, y el 'poco tiempo' se convertía en mucho tiempo".
En sus precedentes intentos de conversión, Agustín había pedido a Dios la gracia de la continencia, pero con cierto temor de que se la concediese demasiado pronto: "En la aurora de mi juventud, te había yo pedido la castidad, pero sólo a medias, porque soy un miserable. Te decía yo, pues: 'Concédeme la gracia de la castidad, pero todavía no'; porque tenía yo miedo de que me escuchases demasiado pronto y me librases de esa enfermedad y lo que yo quería era que mi lujuria se viese satisfecha y no extinguida"
Pero Agustín no dejó de acudir a Nuestro Señor y con la gracia de Dios, logrará vencer sus miserias, y llegó a ser un gran santo y además Doctor de la Iglesia, uno de los 4 más importantes de la iglesia latina.

TEMPESTAD DE LA IRA
FRANCISCO era una persona muy iracunda, por cualquier cosa se irritaba sobremanera, en pocas palabras eran un “león iracundo”;
pero acudió a Dios y luchará contra su carácter, y después llegará a ser el gran SAN FRANCISCO DE SALES, modelo de mansedumbre, y también doctor de la Iglesia.
El santo Cura de Ars también tenía un carácter fuerte, pero lo supo dominar; Una vez, tuvo en su parroquia un compañero sacerdote que era insoportable; una vez el santo se enfermó por aguantarse una fuerte ira por algo que hizo su mal compañero.

TEMPESTAD DE LA AMBICIÓN
Los apóstoles llegaron a discutir entre sí, querían saber quién sería el mejor; Nuestro Señor los regañará: “Quien quiera ser el mejor, que se convierta en el servidor de los demás”; Y así lo hicieron, pues todos adquirirán una gran humildad y consumirán toda su vida por cuidar a sus ovejas.
También Cristóbal tenía mucha ambición. Como era muy fuerte, él quería servir al que fuera más poderoso. Así comenzó por servir al gobernador de su ciudad; pero después se dio cuenta de que el rey era más poderoso y sirvió al rey; cuando se dio cuenta que el rey temía al diablo, se propuso servir a Satanás; y cuando, finalmente, se dio cuenta de que el diablo temía a la Cruz, servirá a Nuestro Señor para siempre; y así, lo que comenzó con una ambición desordenada, terminó en ayudarle para llegar a ser un gran santo, y llegó a ser el gran San Cristóbal, patrono de los transportistas y viajeros.

TEMPESTAD DE LA INCREDULIDAD
Santo Tomás era duro de cabeza, no quería creer en la Resurrección de Nuestro Señor; Pero después adquirirá una gran fe y confianza en Él, que hará grandes milagros y dará su vida por Nuestro Señor; lo atravesaron con una lanza mientras estaba de rodillas rezando.

TEMPESTAD DEL MIEDO
San Pedro tenía miedo de confesar a Nuestro Señor delante de una simple criada; pero después lo confesará delante de 4,000 y hasta 5,000 judíos, y les recriminará en su cara el pecado de deicidio.
Hubo también muchos hombres y mujeres que, por miedo a la muerte, renegaron de Nuestro Señor y ofrecieron incienso a los ídolos, pero después se arrepintieron y llegaron a ser mártires.

TEMPESTAD DE LA VANAGLORIA
El sacerdote Juan iba de camino a un pueblo a predicar un sermón. Tuvo tales pensamientos de vanagloria en querer agradar a la gente, que Dios hizo que se cayera del caballo;
Después adquirirá una gran humildad y será un gran santo, el gran SAN JUAN BOSCO; y tanta será su santidad, que su cabeza despedía tal cantidad de luz, que se podía leer un libro en la oscuridad, acercándose a su cabeza.

TEMPESTAD DE LAS MUCHAS PREOCUPACIONES
Muchas mujeres se afanan mucho por muchas cosas: la comida, la limpieza, la ropa, planchar, lavar; MARTA era igual.
Pero supo acudir a Nuestro Señor y aprendió a trabajar sin perder lo más importante: el agradar y contemplar a Nuestro Señor, y llegará a ser una gran santa, SANTA MARTA, muy venerada por muchos.

TEMPESTAD DE LOS DEFECTOS
VERÓNICA era terriblemente inquieta; quería siempre imponer sus caprichos a los demás; era iracunda; una vez arremetió a patadas las costuras de otras muchachas, porque no quisieron acompañarla a rezar el Santo Rosario. Una vez, Nuestro Señor le dijo: “Verónica, tu corazón no es de carne, sino de acero”; Pero Verónica acudirá a Dios, luchará contra su carácter y llegará a ser una gran santa, amante de Nuestro Señor, de sus santas Llagas; será estigmatizada, religiosa, ella llegará a ser la gran SANTA VERÓNICA DE JULIANIS.

José, joven sacerdote, también tenía defectos. Una vez, le dolía mucho una muela; se quejó de ello, y porque su hermana le dijo que era un quejumbroso, él no se aguantó y le dio una bofetada; mucho después fue invitado a almorzar a la casa de San Juan Bosco; como allí le dieron una comida muy frugal, al salir se fue a un restaurante porque dijo que le sirvieron muy poquito. Mucho luchará contra sus defectos y llegará a ser un gran santo: SAN PIO X.

ANDRÉS era un niño terrible, rebelde y molestón, y tanto que sólo lo soportaba su propia mamá; cuando creció, fue un estudiante problemático y promotor de desórdenes; lo encerraban para castigarlo y se escapaba; más tarde será muy mundano, le gustarán los bailes y las fiestas. Pero también supo acudir a Nuestro Señor, y con la gracia de Dios y fuerza de voluntad, llegó a enmendarse; llegará a ser sacerdote, párroco, fundará una comunidad de religiosas, y llegará a ser un gran santo: SAN ANDRÉS DE FOURNET.

TEMPESTAD DE LOS ESCRÚPULOS
Un joven religioso era muy escrupuloso; veía pecado donde no había, y esto hizo que comenzara a dejar la santa Comunión; acudirá a Nuestro Señor y luchará con fuerza, y llegará a ser un gran Santo: SAN BUENAVENTURA, escritor eclesiástico, Cardenal y Doctor seráfico de la Santa Iglesia.

TEMPESTAD DEL RENCOR
Juana no podía perdonar al asesino de su marido; tanto luchó y se encomendó a Dios, que al final lo logró y lo perdonó; hasta le pidió al asesino que fuera el padrino de uno de sus hijos. Cuando esto lo supo San Francisco de Sales, su director espiritual, se estremeció de emoción. Llegará a ser una gran santa: SANTA JUANA FREMIOT DE CHANTAL

TEMPESTAD DEL ODIO
Juan tenía gran odio contra el asesino de su hermano. Una vez, un Viernes santo, cuando iba armado y a caballo con otros amigos, se encontraron al asesino sólo y desarmado. Juan estaba ya dispuesto a matarlo cuando el asesino se puso de rodillas, y le suplicó, con los brazos en cruz, que lo perdonara por amor a Nuestro Señor, que murió un día de Viernes santo; Juan bajó del caballo y lo perdonó. Poco después, entrará a una iglesia a rezar, y allí oirá que Nuestro Señor le dice: “Gracias, Juan”.
Llegará a ser un gran santo, el gran SAN JUAN GUALBERTO, fundador de monasterios benedictinos.

TEMPESTAD DEL AMOR A LOS VICIOS DEL JUEGO DE AZAR
Camilo era un vicioso; le gustaban los juegos de azar, todo lo apostaba, incluso sus vestidos; En 1574 apostó en las calles de Nápoles sus ahorros, sus armas, todo lo que poseía y perdió hasta la camisa que llevaba puesta.
Pero acudió a Nuestro Señor y llegó a ser el gran San Camilo de Lelis, Patrono de los hospitales y enfermeros.

TEMPESTAD DE LA MUNDANIDAD
Jerónimo era un mundano; le gustaba jugar, divertirse; Un día, cansado de esta vida mundana, acudirá a Nuestro Señor, y llegará a ser el gran San Jerónimo Emiliano, el gran Patrono de los niños huérfanos.


CONCLUSION
Queridos fieles, ¡qué consolador conocer estas cosas!
Nosotros, quizás también somos orgullosos, perezosos, vanidosos, rencorosos, mal geniados y estamos llenos de defectos; ¡Pero no desesperemos! ¡Tenemos remedio!

Si los santos pudieron salir adelante, ¿por qué nosotros no? Este fue el pensamiento que movió a San Agustín a convertirse: “si ellos pudieron, ¿por qué yo no?”

Acudamos a Nuestro Señor, despertémoslo con nuestras oraciones, con nuestras lágrimas, con nuestros gemidos; y Él, seguro que se levantará, imperará a los vientos de nuestras miserias y pecados, y pronto habrá gran bonanza; de esta manera podremos llegar a puerto seguro, Y no sólo al puerto de la salvación, sino al puerto de la santidad.

domingo, 7 de diciembre de 2008

FIESTA DE CRISTO REY

Queridos fieles:
En el Evangelio, hemos recordado que los judíos llevaron a Nuestro Señor al pretorio de Pilatos. Nuestro Señor ya estaba todo cansado, golpeado, escupido, débil por todos los malos tratos de los soldados;
Y allí, en el pretorio, los judíos acusaron a Jesús.
Y Pilatos le preguntó:
“¿Eres Tú el rey de los judíos?”
Jesús después contestará:
“Mi reino no es de este mundo. Si de este mundo fuese mi reino, mis gentes hubieran luchado para que no fuese Yo entregado en manos de los judíos, pero mi Reino no es de aquí.”
Replicóle Pilatos: “¿con que Tú eres Rey?
Respondió Jesús: “Tú lo dices, Yo soy Rey. Yo para esto nací y para esto vine al mundo…”
SÍ, QUERIDOS FIELES, NUESTRO SEÑOR ES REY, ¿Y POR QUÉ?
Pues por ser nuestro Dios y nuestro Redentor:
· Por ser Dios:
- Dios es el “todopoderoso, Rey de los reyes, y Señor de los señores”
- Al Él le debemos sumisión, Él nos creó : Él dijo : “Mías son todas las cosas…”
· Por ser nuestro Redentor:
- Por el pecado original éramos esclavos del demonio e hijos de la maldición
- Nuestro Señor Jesucristo nos rescató, no con oro, ni con plata, sino con su Sangre preciosísima, generosamente derramada
- Por eso, nosotros no somos nuestros, fuimos comprados a gran precio
- Nuestro Señor es nuestro Dueño, nuestro Salvador, nuestro Rey

ESTE IMPERIO DE CRISTO sobre todas las cosas, lo proclama San Pablo con gran majestad: Nuestro Señor Jesucristo es “ el primogénito de toda la creación, porque en Él han sido creadas todas las cosas en los cielos y sobre la tierra, el mundo visible y el invisible, tronos, señores, principados, dominaciones, todo ha sido creado por Él y para Él,…, PARA QUE EN TODO TENGA ÉL LA PRIMACÍA” ( Col. 1 )

PERO, ¡QUÉ LÁSTIMA!, queridos fieles, Nuestro Señor fue rechazado como rey:
Los judíos, enfurecidos, negaban a su Rey: Pilatos: “¿queréis que os suelte al rey de los judíos?”
Ellos gritaban: “¡No a Él, sino a Barrabás! ¡ si sueltas a éste, no eres amigo del César! ¡ todo el que se pretende rey se opone al César!
Pilatos: “¡He aquí a vuestro rey!
Y ellos se pusieron a gritar como lobos rabiosos: “¡No, que muera, que muera! ¡crucifícalo, crucifícalo!”
Pilatos: “¿a vuestro rey he de crucificar?
Respondieron los sumos sacerdotes: “Nosotros no tenemos más rey que el César”

JESÚS SUFRIÓ entonces el más cruel de sus dolores, la más baja de las injurias, Él, el gran Mesías esperado, el gran rey, fue rechazado por su pueblo elegido, a quien había dado, desde hacía muchos siglos, muchas muestras de amor y predilección: “vino a los suyos, y los suyos no le recibieron” “Pueblo mío, ¿qué te he hecho, en qué te he contristado?, ¡respóndeme! ¿qué más debí hacer, y no hice? ¿Por qué te saqué de la tierra de Egipto, has preparado una Cruz a tu Salvador?”

Queridos fieles, y NO SÓLO LOS JUDÍOS HAN RECHAZADO A CRISTO REY, ahora también, en este mundo actual, tan corrompido y lejos de Dios,
Nuestro Señor ya no reina ni en las naciones, ni en las familias, ni en las almas.

· NUESTRO SEÑOR YA NO REINA EN LAS NACIONES:
- Se proclamó desde hace mucho la independencia de la Iglesia y del Estado
- Se le da el mismo lugar a Nuestro Señor, a Buda, a Mahoma, al diablo.
- Roma misma pidió que se quitara de alguna Constitución polaca, que la religión católica fuera la religión del Estado
- En la Revolución francesa, se proclamaron los derechos del hombre:
¡Se proclamó que el hombre es libre, libre de Dios!
¡El hombre ya no quiere servir a Dios!
Esto se parece a loa primera revolución que hubo en el mundo, la de Satanás, Cuando el gritó : “¡no serviré!”
- No, Nuestro Señor ya no reina en las naciones
· Y también, NUESTRO SEÑOR YA NO REINA EN LAS FAMILIAS

- ¿cuántas rezan reunidas al pié del Sagrado Corazón entronizado?
- ¡quizás no está entronizado el Sagrado Corazón!
- ¡quizás ni siquiera haya una imagen de Él!
- ¿cuántas familias se reúnen para rezar, aunque fuera solo un ratito?
- ¡quizás sólo se reúnen para las fiestas, o para ver televisión!
- No, Nuestro Señor ya no reina en la mayoría de las familias
· Y NUESTRO SEÑOR YA NO REINA EN LAS ALMAS
- Con que facilidad se cometen los pecados mortales , es el reino de Satanás
- Los santos llegaban a hacer cosas heroicas para evitar el pecado, revolcarse en las espinas, lanzarse a un estanque de agua helada, etc.
- Nosotros no, nos acostamos, encendemos la televisión, navegamos libremente por Internet, mantenemos y hasta reafirmamos nuestras relaciones pecaminosas.
- En una palabra, somos impíos, no queremos que reine Nuestro Señor en nuestras almas, preferimos la novia, el novio, el Internet, la televisión, la moda, el trago, el placer;
- con esta manera de actuar, aún sin abrir la boca estamos gritando como los impíos:
“¡no queremos que reine sobre nosotros, quítale, quítale, crucifícale, crucifícale!”

¡QUÉ TRISTEZA, NUESTRO SEÑOR YA NO REINA en las naciones, ni en las familias, ni en las almas! Las mismas almas que deberían defender su realeza la están negando:

RECORDEMOS LAS PALABRAS DEL CARDENAL RATZINGER en 1987 :
Él “decía que la sociedad no debe ni puede ser cristiana, que esto es contra la naturaleza de la sociedad, que Nuestro Señor no puede ni debe reinar en las sociedades, que la conciencia humana es libre en relación a Nuestro Señor, que hay que dejar en libertad a los hombres, que hay que darles un espacio social autónomo.”

Queridos fieles,
¡Negar la realeza de Nuestro Señor es una abominación!
¡ hasta los mismos animales reconocen su realeza!
¡también los vegetales y hasta los seres inertes! Les doy tres ejemplos:

LOS SERES INERTES LA RECONOCEN
El agua la reconoció.
En el año 1226, en Aviñón, Francia, UN RÍO SE DESBORDÓ con ímpetu furioso, y convirtió en un inmenso lago toda la ciudad.
EN MEDIO DE AQUELLA GRAN CONSTERNACIÓN, la gente piadosa se acordó que en una capilla estaba expuesto solemnemente el Santísimo Sacramento, y determinaron salvarlo de la inundación.
Algunos hombres SE EMBARCARON en un pequeño bote y remaron hacia el lugar de la pequeña iglesia, y al entrar encontraron algo asombroso:
SE HABÍA REPETIDO EL PRODIGIO DEL MAR ROJO Y DEL RÍO JORDÁN, pues las aguas se conservaban a una altura de más de un metro formando a derecha e izquierda del altar una pared de agua, quedando libre el paso hacia el tabernáculo, el cual permanecía intacto, así como el Santísimo.
¡Qué maravilloso, las aguas reconocieron a su Dios y a su Rey, y le formaban escolta, sin tocarlo!

LOS VEGETALES TAMBIÉN
Lo siguiente ocurrió en Orleáns, Francia.
HABÍA UN FAMOSO HEREJE en esa ciudad, quien había dicho que jamás creería en la presencia real de Nuestro Señor en la Eucaristía ( y que menos lo adoraría ).
UN SANTO MONJE CAPUCHINO había tratado de convencerlo con poderosos argumentos, pero aún así el hereje no creía.
HABÍA EN ESE LUGAR UN JARDÍN, y en ese jardín un árbol muy grande y grueso ( una encina), y en lo más alto de ese árbol estaban sus ramas y sus hojas.
EL HEREJE LLEGÓ A DECIR QUE, así como esa encina jamás se inclinará ante la hostia consagrada, de modo que sus ramas y hoja toquen el suelo,
ASÍ TAMPOCO ÉL NUNCA CREERÁ y adorará a Cristo sacramentado.
AL OIR ESTA PROVOCACIÓN, el capuchino, inspirado por Dios, dijo al hereje:
“Y si la encina inclina sus ramas hasta tocar el suelo, como decís, ¿creerás en la presencia real de Jesucristo en el Sacramento?”
EL HEREJE, CON SARCÁSTICA RISA CONTESTÓ:
“si esto sucediere, no tendré inconveniente alguno en creer lo que los católicos creen”.
ENTONCES, EL RELIGIOSO SE ARRODILLÓ, juntó sus manos, y dirigiendo sus ojos al cielo, suplicó al Dios todopoderoso que le asistiera en aquella ocasión de tanta gloria para la majestad divina.
SE LEVANTÓ, Y ANIMADO DE VIVA FE, se dirige a la encina, y en nombre de Jesucristo le mandó que se inclinara ante su Dios sacramentado.
¡MOMENTO SOLEMNE Y DE GRAN EXPECTACIÓN! Como si el corpulento árbol fuera capaz de entender lo que se le ordenaba, inclinó al punto sus ramas hasta tocar con sus hojas de la copa el pasto verde del suelo.
EL HERESIARCA, AL VER TAN ESTUPENDO Y RARO PRODIGIO, hizo inmediatamente la señal de la cruz y creyó en Cristo sacramentado; y con su ejemplo, muchos herejes se convirtieron.
¡Qué maravilloso, el reino vegetal reconoce a su Dios y su Rey, y se inclina ante Él!

¡Y HASTA LOS MISMOS ANIMALES RECONOCEN LA REALEZA DE CRISTO!
En un pueblo de España, en el año 1624 ocurrió algo sorprendente:
DOS PERSONAS IMPÍAS tuvieron la diabólica idea de entrar a una iglesia para robarse la custodia que contenía el Santísimo Sacramento.
UNA VEZ QUE REALIZARON EL ROBO, la hostia consagrada la escondieron en el hueco de un árbol, y se quedaron con la custodia, de oro y con piedras preciosas.
CUANDO SE TUVO LA NOTICIA del robo sacrílego, fue grande la consternación de los moradores del pueblo. Se comenzó a buscar a los culpables, y gracias a Dios, pudo encontrarse a los ladrones, los cuales fueron encerrados en una dura prisión, y fueron obligados a declarar donde habían puesto el Santísimo Sacramento.
UNA VEZ QUE SE SUPO EL LUGAR en donde lo habían puesto, se organizó una devota procesión en busca del Santísimo Sacramento.
UNA VEZ QUE SE LOCALIZÓ EL ÁRBOL, se vio, con gran asombro de todos los presentes, a una gran multitud de hormigas que llevaban pajas, hojitas, piedritas, granos, y entraban en el hueco del árbol.
SE ASOMARON AL HUECO del árbol, ¿y qué fue lo que vieron?
PUES VIERON QUE LAS HORMIGAS, con todo lo que habían recogido, ¡le habían fabricado un hermoso pequeño altar al Santísimo Sacramento!, con forma de custodia.
¡SORPRENDENTE, las mismas hormigas reconocieron a su Dios, a su rey!

Queridos fieles, ¡NO NOS DEJEMOS GANAR POR LOS ANIMALES, por los vegetales, y por los seres inertes!,
RECONOZCAMOS TAMBIÉN A CRISTO COMO NUESTRO REY ABSOLUTO, y demostremos nuestra sujeción a Él por medio de las obras.
· que Él sea el rey de nuestras almas
- Todas las noches, hagamos un pequeño examen de conciencia antes de dormir, y preguntémosnos:
- ¿qué pecado cometo más frecuentemente?
- ¿Cuál destrona a Jesús y lo hecha fuera de mi corazón?
- ¿por qué peco? ¿ por usar Internet, por ver T.V, por una mala amistad?
- ¿por no cuidar la mirada? ¿por no cuidar la lengua?
- Concentremos todas nuestras fuerzas para vencer primero el pecado que más a menudo cometamos
- Tomemos resoluciones firmes y generosas
- ¡Nuestro Señor debe reinar!
- También amemos mucho la Santa Comunión
- Nuestro Señor quiere entrar en su trono por la comunión
- Si el domingo que venimos a Misa , no comulgamos, ¡el rey se no pudo entrar, se quedó fuera!
- La verdadera gran alegría del domingo, no es la reunión familiar, o la fiesta, o el almuerzo con los amigos;
- La verdadera gran alegría del Domingo es el haber recibido a Nuestro Señor, con Él lo tenemos todo.
· que Nuestro Señor sea el rey de nuestras familias
- Entronicemos al Sagrado Corazón en nuestros hogares
- Si ya lo hemos hecho, renovemos con frecuencia esa consagración.
- Tratemos de rezar en familia, si se puede, aunque sea un poquito, a los pies del Sagrado Corazón
· Todo esto será muy útil para que algún día, Nuestro Señor sea el rey de las naciones


CONCLUSION
Queridos fieles, Nuestro Señor es el Rey, si las gentes, las familias y las naciones no lo reconocen,
¡NOSOTROS SÍ!
Pongamos a los pies de Nuestro Señor, todas nuestras facultades, nuestras potencias, nuestros deseos; todo lo que somos o poseamos, pongámoslo a su servicio hasta la muerte, ¡Sí, hasta dar la vida por la gloria de nuestro Rey!
Y recuerden esas palabras de San Agustín, que nos darán ánimo en la lucha y harán temblar a los enemigos: “¿a quién tenemos miedo si estamos con Dios? Porque si nos derrotan a nosotros, tendrán que vérselas directamente con Dios”.

Y DE HECHO ASÍ SERÁ, PUES AL ANTICRISTO, Dios mismo lo destruirá con un soplo de su boca; EN ÚLTIMA BATALLA DEL FIN DEL MUNDO, cuando los enemigos se reúnan en Armaggedon, Dios mismo hará descender fuego del cielo y los aniquilará.

“¡Enemigos de Cristo, no hay nada que hacer! : Nuestro Señor Jesucristo ha sido, es y será siempre el Rey del Universo”.
¡Recuerden las palabras de Nuestro Señor! :

“A los que no han querido que Yo reine sobre ellos,
¡Traedlos aquí y degolladlos en mi presencia!”

Para terminar, elevamos a Dios este hermoso himno a Cristo Rey:

HIMNO A CRISTO REY

A Ti, oh Cristo, aclamamos
por Príncipe de los siglos, Rey de las naciones;
a Ti confesa­mos único dueño de las almas y de los corazones.

La multitud criminal grita: "No queremos que Cristo rei­ne";
más nosotros, entre aplausos, te aclamamos supre­mo Rey de todos.
¡Oh Cristo, Príncipe de la paz!
Somete a los obstinados y congrega a los desviados de tu amor en un solo redil.

Para ello pendes del árbol sangriento con los brazos abiertos
y traspasado el pecho por aguda lanza, y muestras el corazón abrasado.

Para ello te ocultas en los altares bajo las especies de pan y vino,
vertiendo de tu abierto costado la salud para tus hijos.

A Ti te honren con público culto los jefes de las naciones,
te adoren los magistrados y los jueces; las leyes y las artes te enaltezcan.

Brillen las insignias reales a Ti consagradas;
haz que vuelvan sometidos a tu suave cetro, la patria y los hogares de los ciudadanos.
Gloria a Ti, oh Jesús, que riges los reinos del mundo,
en unión del Padre y del Espíritu Santo, por los siglos de los si­glos. Así sea.

martes, 21 de octubre de 2008

LA CURIOSIDAD

Sermón - Domingo XXIII después de Pentecostés

Hemos hablado hace algún tiempo sobre la soberbia: vimos que es un pecado abominable; que todos tenemos, al menos, un poco de él, en nuestros pensamientos, palabras, y acciones. Vimos también como Dios detesta este pecado:
“No morará en medio de mi casa el que obra con soberbia” (Salm.100,7)
“En donde hubiere soberbia, allí habrá también deshonra” (Prov.14,3)
“La soberbia es aborrecible a Dios y a los hombres” (Si.10,7)
“El principio de todo pecado es la soberbia: quien la tuviere será lleno de maldición, y al cabo le transformará” (Si.10,15)

SAN BERNARDO ENUMERA DOCE GRADOS DE SOBERBIA: Curiosidad, ligereza o inconstancia del alma, alegría necia, jactancia, singularidad,
arrogancia, presunción, defensa de los pecados, confesión simulada, rebelión, libertad de pecar y costumbre de pecar. TRATAREMOS DE VER, poco a poco, cada uno de estos grados de soberbia. TRATEMOS DE TENER CUIDADO, y reconozcámoslos, para irnos guardarnos de ellos. Si no lo hacemos, uno sin darse cuenta podría ir subiendo éstos grados de soberbia rápidamente y llegar a los más altos, lo cual podría significar la pérdida de nuestra alma.
Recuerden EL EJEMPLO TERRIBLE de cómo alguien escaló rápidamente por estos grados de soberbia, es Simón Mago, y su fin fue más terrible todavía:

EJEMPLO: SIMON MAGO
Curiosidad.- Le llamó mucho la atención los milagros de los apóstoles, y se puso a averiguar cual sería la causa de los grandes poderes que tenían
Confesión simulada.- No se había arrepentido de sus pecados, y recibió hipócritamente el bautismo
(Ambición de poderes).- Ofreció dinero a San Pedro con tal de tener también el poder de hacer descender el Espíritu Santo. Y por lo tanto de hacer milagros.
Singularidad.- Quería atraer a la gente con sus magias y hechicerías.
Jactancia, arrogancia y presunción.- Muchos romanos fueron engañados por sus magias y lo consideraban una deidad. Dicen que incluso el mismo emperador Claudio ordenó fundir una estatua del mago, en la que se leía la inscripción “A Simón, el Santo dios,”
Rebelión contra Dios.- Dicen que él mismo se hacía llamar el Cristo y por eso, fue castigado con una muerte muy terrible en presencia de muchos.

Queridos fieles, ¡QUÉ TERRIBLE ES LA SOBERBIA! , hasta donde puede llegar uno en su ceguedad.
Por eso, comencemos a combatirla, incluso desde sus manifestaciones más simples, como lo es el primer grado de soberbia: LA CURIOSIDAD.

Veamos 5 pequeños puntos:
1) Ejemplo inicial (de la Sagrada Escritura)
2) Lo que dice un santo sobre la curiosidad (San Bernardo)
3) La definición propia de la curiosidad (Santo Tomás)
4) La curiosidad es un vicio terrible
5) Mortifiquemos la curiosidad

1) EJEMPLO INICIAL(Sagrada Escritura):
En el libro del Génesis se lee lo que le pasó a LA MUJER DE LOT, en parte por ser curiosa:
Dios le había dicho a Lot que tomara a su mujer y a sus dos hijas, y que salieran de la ciudad, que huyeran, no sea que perecieran. Y LES DIJO QUE NO MIRARÁN ATRÁS. ¿Y qué pasó? Lo dice la Sagrada Escritura: “Más la mujer de Lot miró hacia atrás y se convirtió en estatua de sal.” (Gén. 19, 26)

Vean, queridos fieles, lo que le pasó a esa mujer por curiosa. Dios la castigó para que nosotros aprendiéramos que hay que obedecer lo que Dios nos manda. Es cierto que esa mujer fue castigada por su desobediencia, por su apego a la ciudad, pero ¿por qué desobedeció? Desobedeció incitada por la curiosidad.
En el libro de la Sabiduría (10,7) , se lee que esa estatua de sal aún existía, y la gente la podía ver “como testimonio de un alma incrédula”.

2) LO QUE DICE UN SANTO SOBRE LA CURIOSIDAD (San Bernardo):
La curiosidad hace que nos guste andar por muchas partes, y ya estemos sentados, o de pié, todo es mover los ojos de aquí para allá, y prestar oídos para todo lo que se dice. La persona que hace esto, demuestra con esta agitación una enfermedad del alma, y que le hace menos circunspecto, más descuidado de sí y de sus cosas, y más atento para las ajenas.
Como esta alma se desconoce a sí misma, se sale de sí y comienza a usar de todos sus sentidos y facultades para mirar y curiosear lo que pasa en el mundo exterior.

“Oye, tú, curioso, escucha a Salomón, escucha lo que te dice el Sabio: <>, como quien dice: vigila todos tus sentidos, custodia el mayor tesoro que es el amor y la gracia de Dios. ¿a dónde vas tú, curioso, cuando te apartas de ti? ¿a qué guarda te confías cuando te dejas abandonado? No debes mirar a todas partes, a la tierra debes mirar para aprender a conocerte; ella te pondrá ante los ojos que eres polvo y en polvo te has de convertir”

San Bernardo dice que EL CURIOSO IMITA A DINA, A EVA Y AL PROPIO SATANÁS.

DINA, por curiosa, salió por el campo, y ello fue causa que la raptaran y le robaran la virginidad.
“¿Que necesidad tenías, Dina, de irte a mirar a las mujeres extranjeras?
¿qué te importaban a ti? ¿la curiosidad sola guió tus pasos?
¡quién iba a pensar que tu ociosidad curiosa, o tu ociosa curiosidad, iba a ser no vana, sino perniciosa, no sólo para ti y para tu familia, sino también para tus enemigos!”

¡También tú, EVA, estabas bien en el Paraíso, después te iban a llevar al cielo!
Todos los frutos del paraíso eran para ti, menos los del árbol del bien y del mal.
¿por qué entonces te recreabas en mirar lo que no te era lícito comer?

Si Eva dijera: ¿pero qué no puedo mirar a donde me plazca? Le respondería San Pablo: “todo me es lícito, pero no todo me es conveniente” El mirar no es necesariamente pecado, pero sí es ocasión de pecado.

Eva, ¿por qué quisiste probar bocado de ese fruto prohibido, que además sabía muy mal?
En parte por curiosidad, el árbol prohibido era el árbol de la ciencia del bien y del mal,
¡PERO EVA, NO DEBÍAS DE SABER MÁS DE LO QUE CONVENÍA SABER! Así, primero, la curiosidad atacó a Eva. Y Cuando la serpiente dijo: si comes, “de ninguna manera morirás”, se acrecentaron entonces los deseos de Eva, luego se excitó la gula, después la codicia con el “seréis como dioses”; y después terminó por desobedecer y comer del fruto prohibido.

“¡MALDITA CURIOSIDAD, QUE TE HIZO PERECER A Ti, a Adán, y a tus descendientes!
Por tu culpa, nacemos para morir, es más, antes de haber nacido, ya estamos muertos (pues somos concebidos sin gracia de Dios).”

Y EL CURIOSO IMITA TAMBIÉN AL MISMO SATANÁS.
“Eras imagen de Altísimo, colocado no en el paraíso terrenal, sino en las delicias del mismo paraíso de Dios, ¿qué más podías desear y apetecer?
Estabas lleno de sabiduría, y eras perfecto en hermosura,
¡no busques cosas más altas que tú, ni ambiciones lo que está por encima de tus fuerzas!
¡quédate en ti mismo, no pretendas elevarte a mayores grandezas!
PERO NO HACES CASO, Y DIRIGES curiosas miradas a quien es más alto que tú, y dices: “pondré mi trono allá arriba, y seré semejante al Altísimo”. ¿ADÓNDE TE LLEVÓ TU CURIOSIDAD, desgraciado? Te llevó a una gran presunción. Fue el comienzo de tu perdición y la de los tuyos. “SI EL ÁNGEL CAYÓ, FUE POR DEJARSE LLEVAR DE LA CURIOSIDAD, porque primero miró curiosamente, lo que después deseó ilícitamente y esperó conseguir presuntuosamente”.

3) DEFINICIÓN:
VANACURIOSIDAD.-
“Consiste este vicio en un instintivo deseo de conocer lo oculto y secreto de cualquier género, sintiéndose poderosamente instigada el alma hasta conseguirlo. Basta que una cosa, por insignificante que sea, tenga el tinte del secreto y del ocultamiento, para que el deseo se vea apremiado, ansioso e instigado”. “Es una inclinación a satisfacer nuestra necesidad natural de saber, mediante conocimientos inútiles, peligrosos o malos.”

SANTO TOMÁS:
El hombre tiene una inteligencia dada por Dios cuyo objeto es conocer la verdad.
La inteligencia quiere conocer la verdad, y la verdad es en sí buena.
En lo que puede haber desorden es en el apetito, en el gusto desordenado por conocer las verdades, por conocer las cosas.
HAY 4 MANERAS EN QUE ESTA CURIOSIDAD POR CONOCER ES DESORDENADA:
a) Cuando uno se dedica a estudiar, o a curiosear en cosas menos útiles (o inútiles) y por ello se descuida el estudio de las cosas más importantes que a uno le incumbe por necesidad.
“No escudriñes con ansias las cosas superfluas” (Ecli.3,24).
b) Cuando uno se pone a curiosear cosas malas (en cuanto a la fe, a la moral, etc.).
c) Cuando lo que uno quiere saber, no lo está refiriendo a la gloria de Dios y al provecho del prójimo (querer enterarse de chismes, críticas, murmuraciones).
d) Y cuando uno quiere saber cosas que están sobre su capacidad, ya que por esto los hombres caen en muchísimos errores.
“No busques lo que es sobre tu capacidad, ni escudriñes aquellas cosas que exceden tus fuerzas; sino siempre piensa en lo que te tiene mandado Dios, y no seas curioso de sus muchas obras” (Ecles. 3,22)
“Muchas cosas se te han enseñado que sobrepujan la humana inteligencia. A muchos sedujo la falsa opinión que formaron de ellas” (Ecles. 3,26)

4) LA CURIOSIDAD ES UN VICIO TERRIBLE
“La curiosidad es hija de la imaginación loca y desordenada; la hermana de la curiosidad es la inquietud. Por eso, la persona curiosa, es inquieta y desordenada.
En todos los estados, clases y condiciones existe este maldito vicio de la curiosidad”.
ES UN VICIO MUY ODIOSO que a veces trae funestas consecuencias, y acarrea al alma muchísimos y grandes males. MUCHAS VECES, AL SATISFACERSE LA CURIOSIDAD, uno encuentra el veneno que causa la muerte del alma (como le pasó a Eva y a Satanás);
OTRAS VECES, al curiosear, el alma recibe profundas puñaladas, arrepintiéndose después de haber curioseado (como le pasó a Dina).

LA CURIOSIDAD DESPIERTA PASIONES TERRIBLES. ES SOBRE TODO, UN VICIO DE LAS MUJERES, que llega a inocular con su veneno a miles de corazones. Mucho cuesta a las mujeres dominar este natural instinto de la curiosidad. Que nace y crece con ellas, desarrollándose en toda su extensión cuando no se le combate por medio de las virtudes morales.
SÓLO LA VIRTUD ES CAPAZ DE MODERAR LOS BRÍOS DE LA CURIOSIDAD, sólo la santidad llega a dominarla; digo a dominarla, no a matarla, porque la curiosidad sólo muere cuando muere la criatura.
GRAN TRIUNFO HABRÁ CONSEGUIDO LA MUJER QUE LLEGUE A DOMINAR LA CURIOSIDAD, y crea entonces que ha dado un gran paso en la vida espiritual, pues donde reside la curiosidad, es imposible que exista la acción y santa quietud del Espíritu Santo.”.

5) MORTIFICACIÓN DE LA CURIOSIDAD:
· VISTA:
- Cerrar los ojos ante todo a todo espectáculo peligroso (T.V, Internet), e incluso tener la valentía de cerrarlos a todo espectáculo vano e inútil (Novelas, diversos programas televisivos). Ver sin mirar; no fijarse en nadie para discernir su belleza o fealdad.
- Por la inmortificación de la vista se derrumbaron hombres que parecían de una virtud inquebrantable. Por ejemplo, el REY DAVID (2 Rey.11,2-4) Por eso, sin el control de la vista es muy difícil mantenerse en el camino de la virtud y aún en el simple estado de gracia.
- Muy bien lo comprendió el Santo Job, que “hizo pacto con sus ojos de no mirar doncella alguna”(Job.31,1) (SAN LUIS GONZAGA, incluso, no quería levantar su mirada para ver a su mamá).
- Con esta mortificación de la vista no sólo se evitan pecados de impureza, sino también, según lo dice San Juan de la Cruz, la curiosidad de los ojos produce vanidad de ánimo, codicia, descompostura exterior e interior, envidia.
- Es bueno saber privarse también, a veces, de los espectáculos interesantes y honestos: es el medio para adquirir dominio sobre el sentido de la vista y sobre los demás sentidos. (SAN JUAN BOSCO, preparaba con sus niños, obras de teatros para las fiestas importantes, después de muchos ensayos, llegaba el gran día de la fiesta, y se desarrollaba la obra de teatro, la gente estaba feliz, cuando se acercaban los momentos culminantes de la obra, los de mayor emoción, alguien vio a San Juan Bosco bajar la mirada…)
· OÍDO:
- No dar oído a los chismes, burlas, críticas, sospechas y murmuraciones. Es el medio de no cooperar al pecado de los que hablan mal, y de frenar sus tristes repercusiones.
· LENGUA:
- No preguntar a los demás sobre chismes, pecados, acciones sin interés del prójimo.
- Recordar que de toda palabra vana daremos cuenta a Nuestro Señor.
· IMAGINACIÓN:
- Mortificar la imaginación cuando uno comienza a pensar cosas sobre las demás personas (pecados, acciones, defectos).
· INTELIGENCIA:
- Debemos prohibirnos las lecturas frívolas, las novelas, el estudio de cosas malas o peligrosas; de las lecturas inútiles o de pura curiosidad;
- y también debemos controlar el tiempo que pasamos leyendo el periódico o escuchando las noticias. (Todas estas cosas dañan el recogimiento, la unión con Dios, y nos hacen perder un tiempo que debemos íntegramente a Dios).

CONCLUSION
Sí, Queridos fieles, LA CURIOSIDAD, PRIMER GRADO DE ORGULLO, vicio terrible que puede ocasionar terribles consecuencias.
NUNCA OLVIDEN LO QUE LE PASÓ AL REY DAVID, a la esposa de Lot, a Dina, escarmentemos en carne ajena.
PRACTIQUEMOS ESTA MORTIFICACIÓN BÁSICA de la curiosidad que hemos indicado.
Ó también, COMO DICE UN AUTOR:
“EL REMEDIO GENERAL para toda curiosidad es el recogimiento exterior e interior del corazón, unido a un amor muy grande a Dios, porque el que ama a Dios con todo el corazón, no se ocupa ni se entretiene en cosas insignificantes, no anda por allí curioseando; sino que directamente busca y se lanza a agradar a Dios de la manera más perfecta que le permiten sus fuerzas.

RECUERDEN TAMBIÉN EL PRIMER GRADO DE HUMILDAD, que se opone a la curiosidad, el cual es: mirarse uno mismo, y reconocer en nosotros nuestra propia miseria.
Sí, pensemos frecuentemente en lo pecadores que hemos sido, en lo pecadores que aún somos, en lo pecadores que podríamos llegar a ser, si Dios lo permitiera; Y ESTE SÓLO PENSAMIENTO NOS AYUDARÁ A MANTENERNOS en una humildad básica; Y ASÍ, NO ANDAREMOS CURIOSEANDO POR ALLÍ; no andaremos buscando la pajita en el ojo de nuestro hermano, pues bien sabremos que nosotros tenemos grandes vigas en nuestro mismo ojo, QUE HABRÁ QUE QUITAR PRIMERO, para así poder ver claramente, y ayudar mejor a nuestro prójimo.